Qué es
Las personas en hemodiálisis necesitan un acceso por el que la sangre pueda salir hacia la máquina y volver al cuerpo varias veces por semana.
El acceso más habitual es la fístula arteriovenosa: una unión entre una arteria y una vena del brazo que se hace con una pequeña intervención.
Cuándo consultar
- Su nefrólogo le ha indicado que necesitará diálisis.
- Su fístula funciona peor o da problemas al pincharla.
- Nota la fístula diferente: deja de vibrar, se hincha o duele.
Cómo lo valoramos
Estudiamos las arterias y venas de sus brazos con ecodoppler para elegir el mejor lugar. Después revisamos que la fístula madure y funcione bien.
Opciones de tratamiento
Cada caso es distinto. Estas son las opciones que existen; en consulta le explicaremos cuál encaja mejor con usted.
- Fístula arteriovenosa con sus propias venas.
- Prótesis cuando las venas no son adecuadas.
- Revisiones y reparación del acceso cuando deja de funcionar bien.
Si su fístula deja de vibrar de repente, contacte con su unidad de diálisis cuanto antes.
¿Quiere que valoremos su caso?
Cuéntenos qué le ocurre en el formulario y nos pondremos en contacto con usted para darle cita.
Esta información es orientativa y no sustituye una consulta médica. Ante una urgencia, llame al 112.